Historia

Como pre-texto,  una pregunta por la clínica.   Como texto,  el trabajo de transmisión realizado por treinta años por un tal Lacan, una propuesta con importantes implicaciones para el quehacer analítico; la clínica no se puede hacer de cualquier modo, no desde cualquier lugar.  Tras telones,  las preguntas de cada una y cada uno sobre la historia propia, el deseo propio; y el deseo de clínica.

Encuentro con un saber:  Leer a la letra a los autores, volver a Freud, leer a otros autores, leer bien, leer con gusto, trabajo, compromiso, cenas y vinos, éstos han sido los ingredientes.

Un grupo 

El concepto de grupo es muy particular, hay una libertad irrestricta, se cuenta con quien esté, cuando esté, tan solo una hora y un dia a la semana, no hay una obligatoriedad de pertenencia.  Ese es el nombre del grupo.  ¿Qué es un grupo? ¿Es posible un grupo desde una posición femenina?.
El trabajo no ha requerido que cada uno elimine su particularidad, no tenés que borrar diferencias propias ni las del otro.  Nuestras palabras han sido estilo, transferencia y deseo.

Un trazo, alguien aportó algo, eso era necesario, pero hablar del origen sería establecer un mito, el origen está perdido, ahí es donde toca poner algo, la huella que pueda dar inicio al camino.  Esa marca es la de la relación adentro-afuera, de uno con el otro, de nosotros con los otros, ese es el gesto que anuda y permite una transmisión y varias generaciones.  Lenguaje que nos viene de afuera y que inscribe nuestros cuerpos; lenguaje marcado por la falta; cómo hablar de psicoanálisis sin hablar de las cosas últimas la sexualidad y la muerte?; la marca del lenguaje en el ser humano,  un saber cuyo peso es posible soportar.

Las otras escenas:  el adentro sólo se ha podido sostener en una relación con el afuera.  Sin instituir un amo, sin institución, relación con las instituciones pero sin rigidizar el trabajo.  Que cada cual sostenga lo que quiere sostener, cada quien a su tiempo.  Un trazo pero no una línea a seguir.

Desde México las grandes diferencias, los diferentes estilos.  Pedirle a cada cual una producción propia, el trazo de cada uno o una de ellos, también su castración.  Nombres con su apellido, cada uno con su historia personal, con su propia transferencia al Psicoanálisis.

Y la soledad:  Hay ciertas cosas de la vida que cada quien tiene que hacer sola o solo, umbrales que atraviesa cada uno o una , nuestra posición implicó no hacer un lazo con otros grupos que pudieran impedir seguir creciendo en la particularidad, un respeto por el otro u otra; sobre todo eso, lo que cada uno o cada una quisiera hacer, cada una, cada uno buscando su deseo.  El lugar de la diferencia es un lugar a preservar.  ¿Cómo ha sido posible un trabajo común si se ha respetado tanto la particularidad?  En la transferencia a Freud y Lacan, en ese rasgo está el punto de encuentro.
lo que el otro y la otra tienen de mi mismo en tanto rasgo en la transferencia a la obra de Freud y Lacan. Solo un rasgo unificado, a pesar de las diferencias.

Y hacia fuera otra vez, en un movimiento constante, producir, exponerse, proponer.

 

GRUPO DE LOS MARTES A LAS 7 p.m.